Cuidar a las personas y cuidar el entorno no son objetivos distintos. En Arcadea, son la misma cosa.
La sostenibilidad no es un añadido en Arcadea: está en la forma en que elegimos nuestros productos, en cómo gestionamos el espacio, en las personas y empresas con las que trabajamos.
No creemos en los gestos vacíos. Cada decisión que tomamos, desde el aceite que usamos en una sesión hasta la energía que consume la sala, pasa por una misma pregunta: ¿podemos hacerlo mejor?
La sostenibilidad real se construye en lo cotidiano. Estas son las cuatro líneas sobre las que trabajamos cada día para reducir nuestro impacto y reforzar nuestro compromiso con el entorno.
"Cuidar a las personas y cuidar el entorno
no son cosas distintas.
Son la misma cosa."
Detrás de cada compromiso hay decisiones concretas. Aquí detallamos qué hacemos en cada área y hacia dónde queremos seguir avanzando.
Seleccionamos cada producto que entra en Arcadea con criterios estrictos: origen natural verificable, ausencia de ingredientes controvertidos y, siempre que es posible, certificación ecológica o biocosmética.
Los aceites portadores que usamos en nuestros masajes son prensados en frío, sin refinar. Las cremas y sérums proceden de formuladores que priorizan la biodegradabilidad de sus ingredientes.
No utilizamos ningún producto que contenga microplásticos, parabenos, ftalatos ni filtros UV químicos de impacto medioambiental conocido.
El centro está equipado con iluminación LED de alta eficiencia en todas las salas. Los equipos de climatización cuentan con programación horaria para evitar el consumo innecesario fuera del horario de actividad.
La ropa de cabina —sábanas, toallas, envolturas— es de algodón orgánico certificado GOTS y se lava con detergentes ecológicos a temperatura reducida, alargando la vida útil del tejido y reduciendo el consumo energético.
Separamos residuos en origen y trabajamos con gestores autorizados para los residuos cosméticos y envases vacíos.
Creemos que la sostenibilidad también se mide en proximidad. Formar parte de Bilbao Centro y Bilbao Dendak no es solo un vínculo asociativo: es una declaración de que el comercio local es parte de la solución.
Siempre que podemos, elegimos proveedores del País Vasco o del Estado. Reducir kilómetros en la cadena de suministro tiene un impacto directo en las emisiones y en la economía de nuestro entorno.
Animamos a nuestros clientes a llegar en transporte público: estamos a 3 minutos del tranvía y a 5 del metro y de Renfe.
Somos conscientes de que siempre hay margen de mejora. Estamos trabajando en la medición de nuestra huella de carbono como primer paso para establecer objetivos de reducción concretos y verificables.
También exploramos fórmulas de compensación para las emisiones que hoy no podemos eliminar, y seguimos ampliando nuestra selección de productos hacia criterios cada vez más exigentes.
Si tienes una propuesta, una sugerencia o simplemente quieres saber más, escríbenos. Esta conversación nos interesa.
EscríbenosUn espacio pensado para ti, construido con respeto al entorno que nos rodea.